Mónica Lewinsky, la primera víctima de acoso digital

Todos conocemos el caso de Mónica Lewinsky, y de su romance con el ex presidente de los Estados Unidos Bill Clinton –aún viniendo, muchos de nosotros, de generaciones posteriores a tan colosal escándalo, capaz de salpicar las cabeceras de los principales medios de corte internacional-. En 1998, la secretaria del ex presidente perdió su reputación y dignidad en manos de la opinión pública: la aparición de Internet supuso, a posteriori, que dicho maltrato se prolongase en el tiempo de un modo indefinido, convirtiéndola, por fuerza, en un personaje público con el que -al parecer- los usuarios podían tomarse ciertas licencias a la hora de vilipendiar y faltar al respeto; sin saberlo, Mónica se había convertido en la primera víctima de acoso digital.

“Fui la paciente cero en perder la reputación personal a nivel mundial, de forma casi instantánea”. De este modo explica su caso ante un público numeroso en la conferencia que ofreció en el ciclo TED, en la ciudad de Vancouver, Canadá, en relación al fenómeno del ciberacoso, delito del que se considera primera víctima a nivel internacional, añadiendo que “pasé de ser una figura desconocida a ser una persona mundialmente humillada”. La campaña de acoso que sufrió durante años, tanto por parte de medios de comunicación como de infinidad de usuarios privados en Internet, ha salpicado su día a día de tal modo que no ha dudado en ofrecer su caso, nuevamente, a la opinión pública, esta vez por voluntad propia, convirtiéndose en un icono de la lucha contra el ciberbullying.

En 1998 asistimos a los albores de la revolución digital: posteriormente, tras la aparición de Internet, vendrían las primeras redes sociales, tales como Myspace, Messenger o Fotolog; inmediatamente después llegarían a nosotros los grandes titanes actuales de la comunicación virtual, virtualmente encarnados en Facebook, WhatsApp, Twitter, Instagram, etcétera. De aquella, los medios de comunicación vieron en Internet una herramienta con la que abrazar a un público mayor, sin intuir que, tras la aparición del sistema android, la telefonía móvil propiciaría que dicha dimensión se viera ampliada a una escala todavía mayor; en el caso de Monica Lewinsky, esto supuso la prolongación de un infierno que debió haber acabado a finales de los noventa, y que -para su desgracia- se vio eternizado de tal modo que todavía a día de hoy se sigue hablando de su affaire con el ex presidente Bill Clinton tanto en la red como en los medios de comunicación de masas.

Ha pasado mucho tiempo desde que el escándalo ocupase las portadas de los principales diarios internacionales, así como las cabeceras de los telediarios más importantes del mundo. Hoy en día, tristemente, son muchos los casos de acoso virtual que enturbian la historia de Internet, algunos de ellos con fatídicos desenlaces, como aquel que tanto conmovió a Mónica Lewinsky, impulsándola a convertirse en activista por los derechos de las víctimas de este tipo de acoso; Tyler Clementi, un joven universitario de dieciocho años de edad, se suicidó en 2010 tras viralizarse un video en el que aparecía manteniendo relaciones sexuales con otro hombre.

En Tenthman luchamos diariamente para que casos como éste no vuelvan a repetirse jamás, borrando de Internet cualquier contenido que atente contra el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen de nuestros clientes. Si crees estar sufriendo algún tipo de acoso en la red, no dudes en ponerte en contacto con nosotros; de 1998 hasta hoy han cambiado mucho las cosas, podemos ayudarte.

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