[7]DAYS: Ana Pastor

Esta semana en la ficha [7]DAYS, la periodista y presentadora española Ana Pastor,  actualmente presentando el programa semanal de La Sexta, El objetivo.

 

Qué es Bitcoin y cómo funciona la moneda de Internet

Tras su aparición en 2009 Bitcoin no ha dejado de evolucionar, adaptándose a la realidad de un modo que para muchos resulta visionario, y que, igualmente, a otros tantos resulta catastrófico, motivo por el cual abrir el debate de si los distintos gobiernos deberían prohibir o no este tipo de moneda se ha tornado inevitable. Tailandia, por ejemplo, prohibió recientemente las transferencias de Bitcoin dentro su territorio, y se prevé que multitud de naciones se unan a dicha iniciativa en un corto periodo de tiempo; esto no quiere decir, ni por asomo, que la moneda de Internet esté haciendo aguas, de hecho su valor sigue aumentando.

En primer lugar debemos tener claro qué son los Bitcoin, dado que su naturaleza, así como su funcionamiento, se alejan mucho de la concepción de la divisa convencional. Allá por 2009, Satoshi Nakamoto, seudónimo de su creador -o grupo de creadores-, lanzaba a la P2P -también conocida como red entre iguales, basada en una serie de computadoras conectadas entre sí para realizar un intercambio de datos directo, sin mediadores de ningún tipo- un innovador protocolo de red consensuada que permitía un nuevo sistema de pago y una moneda completamente digital.

La mayor peculiaridad que presenta este tipo de moneda, y que trae de calle a las autoridades de las principales naciones del Primer Mundo, es que al hallarse fuera del control de cualquier gobierno, institución o entidad financiera, tratándose de un tipo de divisa completamente descentralizado, las transacciones que tienen lugar en la red se disponen fuera de la ley, motivo por el cual el crimen organizado ha hallado en el proceso Bitcoin un paraíso en el que desarrollarse casi con impunidad; en la Dark web se utilizan Bitcoins para efectuar transacciones de todo tipo, ofreciéndose al usuario un gran catálogo de ofertas relacionadas con actividades ilegales como la compraventa de drogas, armas y, en los casos más sórdidos, personas y pornografía infantil.

El protocolo Bitcoin y su software fueron publicados abiertamente en 2009, por lo que cualquier programador puede crear su propia versión modificada y ofrecérsela a la comunidad digital. Desde la perspectiva del usuario no es más que un soporte que provee de un monedero Bitcoin personal, permitiendo al usuario enviar y recibir bitcoins. Por este motivo se establece que el control de la plataforma la llevan a cabo los propios usuarios al hacer uso de ella, dado que la influencia de Satoshi se ha limitado a la adopción de su sistema por parte del resto de programadores. La propia red comparte una contabilidad pública llamada block chain, que contiene cada transacción procesada internacionalmente, lo que permite verificar la validez de cada movimiento realizado por los usuarios.

Gran cantidad de expertos, tras analizar el incremento de valor que ha experimentado dicha moneda en los últimos años, han alertado de que podría tratarse de una gran burbuja que, tarde o temprano, acabará explotando. El hecho de que este sistema de pago escape al control de cualquier entidad financiera, evitando de este modo que un tercero manipule su valor -o provoque inflación- no quiere decir que sea un valor seguro a largo plazo, de hecho se trata de la moneda más inestable del mercado de divisas, dado que su valor varía en torno a la oferta y la demanda que suscita en la red, hallándose supeditada al uso que los usuarios den a la moneda.

Pese a todo el debate sigue abierto, y enfrenta a quienes defienden el proceso Bitcoin como el futuro de la nueva economía con aquellos que aseguran que estamos ante un gran fraude que en algún momento caerá por su propio peso; solo el tiempo esclarecerá cuál de las dos partes se halla en posesión de la verdad. Mientras tanto, cada vez más instituciones y comercios aceptan  recibir pagos con bitcoins, un claro ejemplo de ello es el gigante Microsoft. En la actualidad existen multitud de cajeros repartidos por todo el mundo en los que el usuario puede retirar bitcoins cuando así lo requiera.

 Quién sabe, quizá de aquí a unos años todos usemos la moneda de Internet en el día a día.

[7]DAYS: Alejandro Sanz

El [7] DAYS de esta semana es el primero que dedicamos a una personalidad musical, y nadie mejor que un artista tan exitoso e internacional como Alejandro Sanz

Los costes y riesgos que supone para las empresas un ciberataque

Las grandes compañías hace tiempo que digitalizaron sus contenidos, realizando todas sus acciones por medio de la red, hecho por el cual han de destinar una mayor atención a la seguridad de su infraestructura. Cabe destacar que el Internet al que normalmente accedemos ocupa un mínimo porcentaje del groso de su dimensión, y el resto, conocido como internet profunda, o Deep Web, se halla destinado a actividades gubernamentales y empresariales, en las cuales la información se halla encriptada, y dichas actividades se tornan invisibles a ojos ajenos; a no ser que dichos ojos sepan dónde mirar.

El pasado viernes se iniciaba el ataque cibernético más demoledor de la historia, dejando tras de sí a más de 150 países afectados y 200.000 víctimas, la mayor parte de ellas empresas. Se cree que a partir de hoy, lunes día quince, dichas cifras puedan aumentar, en cuanto las actividades comerciales se reanuden tras el fin de semana.

El ransomware, nombre con el que ya se conoce al virus, ha llevado a cabo un rapto masivo de ficheros por todo el mundo, dejando en evidencia, en muchos casos, la seguridad de grandes empresas y entidades gubernamentales. La seguridad digital se ha convertido en un punto de vital importancia para las empresas, hallándose las mismas en constante peligro de no tomar cartas en el asunto, dado que las consecuencias de una de estas incursiones no autorizadas pueden llegar a ser nefastas. La dependencia de las organizaciones de terceros proveedores ha incrementado el número de ciberataques, así como la intensidad de los mismos; es por ello que toda empresa debe disponerse de inmediato a tomar las medidas de prevención adecuadas con las que saber defenderse.

Las pérdidas que suponen este tipo de crímenes han traído consigo, en varias ocasiones, el cierre de diversas organizaciones; sin ir más lejos, Microsoft ha estimado en más de 575.000 millones de dólares las pérdidas ocasionadas al año por ciberataques, a escala global, sin contar con las pérdidas en valor de mercado, que afectan a la cotización de las distintas marcas, y que destruyen al año alrededor de tres billones de dólares.

El método utilizado por gran cantidad de empresas a la hora de protegerse de este tipo de ataques es la contratación de un seguro que cubra las pérdidas ocasionadas, solución que, sin miras de hacer frente al problema, se estima dejará de ser rentable a las empresas en un futuro próximo, dado que este tipo de pólizas triplicarán su coste en los próximos tres años tras haberse vuelto imprescindibles. La mejor opción de la que disponen las empresas a la hora de proteger los datos de sus clientes, evitar la indisponibilidad de sus servicios tras un ataque, y asegurar la protección de sus datos corporativos, es contratar a un buen equipo de seguridad que disponga de las herramientas y conocimientos adecuados para saber frenar un ataque de estas características.

Las pérdidas económicas ocasionadas por el ransomware, así como la pérdida de reputación corporativa de gran cantidad de empresas que traerá consigo en los próximos meses, pueden acarrear una serie de consecuencias que, en los casos más extremos, hagan echar el cierre a ciertas entidades.

[7]DAYS: Manuela Carmena

En esta tercera ficha [7] DAYS os traemos a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena

Las marcas y la importancia de su reputación online

La reputación es una construcción social que el consumidor elabora en torno a una marca comercial, en base a los estímulos que recibe de ésta, y que tiene que ver con la credibilidad, coherencia y fiabilidad que el usuario muestra en relación al producto final ofertado por la marca, sea cual fuere. La reputación de una marca puede ser buena o mala, y en base a ella se obtendrán más o menos beneficios. La aparición de Internet ha supuesto una sobredimensión de este concepto, ofreciendo un nuevo universo de acción a las distintas entidades, en el que los usuarios pueden opinar, intercambiar experiencias y, en última instancia, decidir si consumen o no el producto ofertado por ciertas marcas.

El concepto de la reputación online surge en las últimas décadas, en base a la aparición de Internet, y a día de hoy es considerado por los expertos uno de los factores más valiosos en el mundo empresarial, dado que tiene que ver -de un modo directo- con la decisión final del consumidor. A diferencia de la marca, que se genera mediante campañas publicitarias y acciones de marketing, la reputación la generan los propios consumidores, tanto en un contexto online como offline, intercambiando opiniones y experiencias. Internet ofrece a los ciudadanos un gran número de herramientas con las que comunicarse entre sí -como por ejemplo las redes sociales, foros, blogs, etcétera-, espacios en los que dicha reputación es generada constantemente, en relación a infinidad de productos.

Un buen ejemplo de la importancia de la reputación online tiene que ver con el término influencer, y está directamente relacionado con el mundo blogger y la moda. Otro de los fenómenos que han tenido lugar en los últimos años, tras la aparición de Internet, ha sido el posicionamiento público de gran cantidad de personas privadas, gracias a las redes sociales; estos personajes, tras adquirir notoriedad -y un gran número de seguidores- se han convertido en herramientas de marketing para las grandes empresas. Cuando una marca paga a un influencer porque utilice sus productos, y hable positivamente de ellos, no sólo está pagando por publicidad, también paga la acción con la que dicha persona genera cierta reputación positiva acerca de dicha firma, dado que está influyendo de un modo directo en sus seguidores.

En definitiva, la reputación online tiene la capacidad de llevar a una marca comercial hasta lo más alto en sus actividades, pero también puede conllevar a un punto de inflexión negativo que haga que susodicha pueda hundirse irremediablemente. La importancia de que los usuarios valoren los productos de una empresa de un modo positivo va más allá la publicidad o el marketing, dado que, como ya hemos dicho, la reputación afecta a la decisión final del cliente, que a su vez transmitirá su opinión a los integrantes de su círculo más cercano; estos, en última instancia, pueden convertirse en fieles clientes o renegar por siempre de una marca en concreto, dada su mala reputación.

Qué es la nube y cómo funciona

Las plataformas de almacenamiento en la nube existen desde los años sesenta, y se basan en diversas redes de computadoras que brindan al usuario la opción de alojar documentos en espacios de almacenamiento virtualizados, aportados por un tercero. Por explicarlo de un modo más claro, es como si no te entrase la ropa en el armario de tu habitación, y tu compañer@ de piso te prestase una cajonera en la suya, para que puedas ordenar tus prendas en un espacio mayor del que dispones -quizá la analogía se quede un poco escueta a la hora de exponer la naturaleza de este tipo de plataformas, pero se aproxima bastante a cómo funcionan-.

La capacidad de almacenamiento en nuestro ordenador personal es limitada, y el uso de discos duros externos trae consigo una serie de inconvenientes, así como posibles disgustos -¿a quién no le ha fallado alguna vez el suyo, y ha perdido gran cantidad de datos?-. Es por ello que diversas compañías de almacenamiento operan multitud de centros de procesamiento de datos, cuya capacidad es enorme, ofreciendo a sus usuarios el espacio que estos crean conveniente, ya sea por cesión gratuita -normalmente limitada, en estos casos-, o por la contratación de un servicio mayor -de pago-.

En los últimos años se han sucedido multitud de incidentes relacionados con este tipo de plataformas, en los que diversas personalidades se han convertido en víctimas de gran cantidad de hackers; diversos documentos de carácter personal -algunos de ellos con un alto contenido sexual-, que habría sido subidos a la nube por medio de este tipo de plataformas, acabaron circulando por la red. Esta serie de sucesos -que siguen dándose en la actualidad- desataron la polémica, poniendo en tela de juicio la seguridad ofrecida por las plataformas de almacenamiento en la nube, pero lo cierto es que, en la mayor parte de los casos, dichos incidentes -y posteriores filtraciones- tenían más que ver con errores cometidos por los usuarios -en lo referido a la seguridad de sus cuentas- que con posibles negligencias cometidas por las compañías responsables del almacenamiento.

En definitiva, podría decirse que estas plataformas, entre las cuales destacan Dropbox, Google Drive, iCloud, Onedrive, y Dataprius, son seguras, aunque no debemos subestimar las habilidades de multitud de hackers que actúan, a diario, en la red, ansioso por tener acceso a los archivos privados de gran cantidad de usuarios, en ocasiones por mero entretenimiento; aún así, si seguimos las pautas establecidas por cualquiera de estas plataformas, a la hora de establecer una serie de medidas de seguridad óptimas -y recomendadas encarecidamente por los responsables de dichas compañías-, es seguro que no tendremos ningún problema a la hora de subir documentos, archivos, datos o aplicaciones a la nube.