Qué es la nube y cómo funciona

Las plataformas de almacenamiento en la nube existen desde los años sesenta, y se basan en diversas redes de computadoras que brindan al usuario la opción de alojar documentos en espacios de almacenamiento virtualizados, aportados por un tercero. Por explicarlo de un modo más claro, es como si no te entrase la ropa en el armario de tu habitación, y tu compañer@ de piso te prestase una cajonera en la suya, para que puedas ordenar tus prendas en un espacio mayor del que dispones -quizá la analogía se quede un poco escueta a la hora de exponer la naturaleza de este tipo de plataformas, pero se aproxima bastante a cómo funcionan-.

La capacidad de almacenamiento en nuestro ordenador personal es limitada, y el uso de discos duros externos trae consigo una serie de inconvenientes, así como posibles disgustos -¿a quién no le ha fallado alguna vez el suyo, y ha perdido gran cantidad de datos?-. Es por ello que diversas compañías de almacenamiento operan multitud de centros de procesamiento de datos, cuya capacidad es enorme, ofreciendo a sus usuarios el espacio que estos crean conveniente, ya sea por cesión gratuita -normalmente limitada, en estos casos-, o por la contratación de un servicio mayor -de pago-.

En los últimos años se han sucedido multitud de incidentes relacionados con este tipo de plataformas, en los que diversas personalidades se han convertido en víctimas de gran cantidad de hackers; diversos documentos de carácter personal -algunos de ellos con un alto contenido sexual-, que habría sido subidos a la nube por medio de este tipo de plataformas, acabaron circulando por la red. Esta serie de sucesos -que siguen dándose en la actualidad- desataron la polémica, poniendo en tela de juicio la seguridad ofrecida por las plataformas de almacenamiento en la nube, pero lo cierto es que, en la mayor parte de los casos, dichos incidentes -y posteriores filtraciones- tenían más que ver con errores cometidos por los usuarios -en lo referido a la seguridad de sus cuentas- que con posibles negligencias cometidas por las compañías responsables del almacenamiento.

En definitiva, podría decirse que estas plataformas, entre las cuales destacan Dropbox, Google Drive, iCloud, Onedrive, y Dataprius, son seguras, aunque no debemos subestimar las habilidades de multitud de hackers que actúan, a diario, en la red, ansioso por tener acceso a los archivos privados de gran cantidad de usuarios, en ocasiones por mero entretenimiento; aún así, si seguimos las pautas establecidas por cualquiera de estas plataformas, a la hora de establecer una serie de medidas de seguridad óptimas -y recomendadas encarecidamente por los responsables de dichas compañías-, es seguro que no tendremos ningún problema a la hora de subir documentos, archivos, datos o aplicaciones a la nube.

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